Estamos en un tiempo donde se habla de subsidios. Y si es por pedir subsidios, ¿por qué no pedimos un aguinaldo los titulares de empresas unipersonales?
Las empresas unipersonales son el tipo de empresa más sencilla de abrir. No así la que va a tener el trabajo más sencillo, porque el empresario que abre una unipersonal está solo. Nada ni nadie lo ayuda si no es él mismo. Por lo cual, sus costos en realidad son muchos más de los que parecen a simple vista.
Una empresa unipersonal es también la que tiene mayor responsabilidad. Porque una Sociedad Anónima responde con sus activos, una SRL responde con sus activos y en algunos casos con el patrimonio de sus socios, que al menos son dos y una empresa unipersonal responde siempre con el patrimonio de su titular. Por eso el nombre de la SRL incluye el concepto «Responsabilidad Limitada» (de los socios) mientras que la Sociedad Anónima no aplica responsabilidad de los socios (en mayor parte) y la unipersonal y otro tipos de sociedades tienen una responsabilidad completa.
La unipersonales son tan importantes para la economía del país, que cuando llegó el gobierno actual al poder, hablaron de eliminarlas. Inmediatamente se dieron cuenta que éramos tantos que no había forma de hacerlo. La unipersonales han sido usadas para evitar impuestos por parte de otras empresas, pero no todos los titulares de unipersonales estamos en ese caso.
Las unipersonales somos el primer eslabón del ecosistema emprendedor uruguayo. Cuando un hombre con ideas aparece, si no tiene un socio o 6000 dólares para comprar una Sociedad Anónima, abre una unipersonal. Y empieza a trabajar.
Empieza a trabajar inmediatamente porque tiene que pagar impuestos y aportes desde el primer día. Si no es por él, muchas empresas no pueden nacer. Y las empresas son las que mueven la economía del país, porque son las que exportan y generan divisas. UTE, ANTEL, OSE y tantas otras empresas públicas nunca harán ingresar dinero de afuera al país, si no es porque le brindan servicios indirectos a los turistas que traen otras empresas privadas. El verdadero motor de la economía no son ellas. Somos los privados. Y el primer eslabón, las unipersonales.
También debemos notar que la empresa unipersonal es la que menos beneficios fiscales tiene, porque con el IRPF, todo lo que factura la unipersonal se considera renta. Y nada del IVA ventas que genera una unipersonal se puede compensar con IVA compras. Por lo cual, si compro una silla y un escritorio para trabajar desde mi casa, eso no lo puede descontar ni deducir de ningún lado.
Por eso las unipersonales nos merecemos que el Estado reconozca nuestra función de alguna forma. Estaría bueno que lo hiciera eliminándonos los impuestos por 2 años, y que los siguientes años comenzáramos a pagar de forma escalonada. O que haya incentivos o apoyos que no sean casi imposibles de acceder.
Pero como nada de eso se da, al menos que nos den un «aguinaldo». Un premio. Algo a fin de año que diga: «el Estado Uruguayo reconoce tu valioso aporte a la sociedad y te devuelve el 20% de los impuestos».
Cuando sea Presidente, mi Ministro de Trabajo enviará ese proyecto al Parlamento. Si quieres ser candidato al ministerio, comienza a escribir ese proyecto de ley.
